Resumen: La inteligencia artificial ¿Hacia dónde nos lleva?
Desde hace muchos años, el ser humano se ha
planteado la posibilidad y la conveniencia de contar con robots, en sus
diferentes diseños, prototipos y clases, que sirvan como compañeros y ayudantes
en este viaje a través de la vida. Esta idea ha sido tema de tecnología,
ciencia ficción, fantasía e incluso de especulaciones económicas. ¿Qué niño no
soñó alguna vez con tener un amigo robot con quién jugar a cualquier hora del
día? O, como adultos, ¿quién no ha considerado lo cómodo que sería tener un
robot encargado de las tareas domésticas, o de nuestro transporte?
Poco a poco, los robots han ido ganando terreno
en la época actual, y se han ido consolidando como parte de nuestra realidad.
Cabe destacar, sin embargo, que no cumplen con todas las características imaginadas
en un principio. No son una réplica del ser humano, la mayoría ni siquiera
tienen semejanza con el hombre. Se trata de partes metálicas automatizadas, con
miles de cables a la vista; los encontramos también en forma de computadoras de
escritorio que, si bien son cada vez más avanzadas, aún no son capaces de
intentar destruirnos, como vimos que pasó en la película 2001, Odisea del espacio. Si bien se ha logrado que realicen las
tareas indicadas, aún no se logra “copiar” el cerebro humano. No tenemos
todavía, aunque se está trabajando en ello, una verdadera inteligencia
artificial.
La inteligencia artificial se refiere al medio
por el cual los dispositivos electrónicos son capaces de realizar tareas que
normalmente requieren de la inteligencia humana. Agrupa un conjunto de técnicas
con las cuales se busca imitar procedimientos similares a los procesos
inductivos y deductivos del cerebro humano, está basado en el estudio de las
redes neuronales humanas, con la finalidad de copiar electrónicamente el
funcionamiento del cerebro.
Los primeros artefactos que reúnen estas
características ya se han puesto a prueba, y han sido utilizadas en múltiples
áreas: desde computadoras jugadoras de ajedrez hasta en autos robot, capaz de
circular a velocidad normal, con un gran margen de seguridad, sin necesidad de
intervención humana. El resultado que se busca, principalmente, es que la
máquina sea capaz de “aprender”, imitando asá las conexiones neuronales de las
que se vale el ser humano para este mismo proceso.
Basados en estos avances,
se han hecho numerosas especulaciones sobre las áreas de aplicación para la
inteligencia artificial en el futuro. Dichas áreas van desde computadoras personales con amplia
capacidad de procesamiento, pasando por servicios de compra-venta y
transacciones sencillas (bancarias, compras departamentales), hasta ámbitos en
donde la vida misma se vea puesta en manos de estas tecnologías; por ejemplo,
robots capaces de efectuar cirugías, procedimientos médicos, o incluso participar
en labores de rescate.
Sin embargo, si bien este panorama resulta muy prometedor,
no debemos perder de vista el factor humano. ¿Qué pasará con los empleados que
sean reemplazados por “máquinas inteligentes”? ¿Las fuentes de empleos de mano
de obra serán más reducidas? ¿Cómo se podrá garantizar que toda la población
tenga acceso a una tecnología tan avanzada, ya sea para su uso o para aprender
a utilizarla?
El uso generalizado de la inteligencia
artificial implica el riesgo de crear una sociedad elitista, aún más clasista
de lo que lo es ahora. La misma edad, y por consiguiente menor habilidad para
el manejo de tecnologías nuevas, podrían ser un factor en contra del individuo
a la hora de buscar su desarrollo personal y económico. Como conclusión, puede
afirmarse que si se utiliza la inteligencia artificial para mejorar el nivel de
vida universal, en forma equitativa y en armonía con el medio ambiente, entonces
estaríamos hablando de un artificio realmente inteligente.
Referencias:
Gómez Herrera, R. (2013). La
inteligencia artificial. ¿Hacia dónde nos lleva? ¿Cómo ves?, N°. 2, (Pp. 8-11).
México: UNAM, recuperado el 13/04/15 de: http://www.comoves.unam.mx/assets/revista/2/la-inteligencia-artificial-haciadonde-nos-lleva.pdf
Reflexión personal
Elegí este texto porque fue el que
más atrajo mi atención de entre las opciones presentadas. Como (seguramente)
muchos de nosotros, siempre he deseado poder controlar aspectos de la vida
diaria con sólo un botón, una frase o, ¿por qué? Una idea. Creo que los temas
que se abordan en este texto, publicado en 1999, ya se han quedado cortos en
comparación a lo que tenemos actualmente. A pesar de ello, y de los grandes avances
con los que contamos, creo que aún nos falta ahondar en ese último punto
expresado por el autor: utilizar la inteligencia artificial para mejorar el nivel
de vida universal, en forma equitativa y en armonía con el medio ambiente.
Para comenzar a escribir partí de una lectura repetida, intentando profundizar en los temas abordados, así como integrándolos a la vida actual.
