jueves, 22 de octubre de 2015

Resumen: ¿Qué es ser un estudiante en línea?

Gracias a los avances tecnológicos de nuestra época, contamos con una serie de recursos que podemos agrupar en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que entre otros beneficios han permitido la creación de escuelas y aulas virtuales, facilitando con ello el desarrollo de las modalidades educativas abiertas y a distancia.
     El sistema que actualmente conocemos como “a distancia” ha sufrido un proceso evolutivo desde finales del siglo XIX, como se menciona a continuación (basado en Ortiz, 1998; y Palacios-Jiménez, 2005):
Etapa 1, enseñanza por correspondencia: Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, ofrecía materiales impresos por medio de servicios postales, el estudiante no tenía contacto con el docente.
Etapa 2, enseñanza multimedia: Surgió a partir de 1960, se basaba en material impreso, audiovisual y electrónico. También hacía uso de teléfono o la televisión.
Etapa 3, telemática: Surgió a partir de 1970, estrechamente relacionada con el avance en las TIC, y se caracterizó por la introducción de las telecomunicaciones como el CD-ROM.
Etapa 4, enseñanza colaborativa basada en Internet: Surgió a partir de 1990, el estudiante tiene un rol activo en el proceso de aprendizaje, y el docente únicamente funge como guía. Los recursos utilizados pueden ser enviados y revisados por la web.
Como vemos, estamos ubicados en esta última etapa, lo que implica que como estudiantes en un entorno virtual debemos tomar un rol activo, con actitud autónoma y madura, siempre manteniendo abierto un diálogo didáctico y constructivo entre docentes y el resto de los estudiantes.
Entre las características deseables en un estudiante de modalidad a distancia se encuentran las siguientes:
  • Actitud proactiva que permita tomar decisiones autónomas respecto a tu desempeño, sin perder de vista los objetivos finales.
  • Establecer un compromiso con el propio aprendizaje.
  • Tomar conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias que poseemos para recibir, analizar y utilizar la información. La práctica continua permite su desarrollo constante.
  • Actitud para trabajar en entornos colaborativos, aprovechando la oportunidad de conocer y convivir con personas de diferentes lugares, con estilos de vida y aprendizaje diferentes enriqueciendo así nuestro desarrollo.
  • Establecimiento de metas propias, establecidas por los deseos de aprendizaje y de superación, y no por la asignación de tareas o contenidos.
  • Aprendizaje autónomo y autogestivo por medio de habilidades y estrategias para comunicación, búsqueda, selección, producción y difusión de la información y el conocimiento.
Como todo proceso, se presentarán también algunos retos a los que el estudiante en línea deberá enfrentarse. Entre ellos están:
  • Dejar atrás el aprendizaje dirigido para convertirse en un estudiante casi autodidacta, tomar decisiones activas, administrar el tiempo y volverse autocrítico, auto reflexivo.
  • Evitar memorizar y repetir la información obtenida, teniendo siempre en mente que el objetivo es captar, comprender, internalizar y proyectar el conocimiento adquirido.
  • Dejar atrás entornos competitivos y cambiar a entornos colaborativos.
  • Gestión y administración del tiempo, creando una agenda que permita programar todas las actividades de forma organizada.
  • Mejorar las destrezas comunicativas, lo que implica mejorar habilidades de lectura y escritura, permitiendo un adecuado intercambio de ideas.
Entre los mayores desafíos se encuentra el desarrollo de la capacidad de encontrar información adecuada, veraz y confiable, para lo cual será indispensable saber elegir, descartar, organizar, aplicarla en forma eficaz y ser capaz de comunicar la información recopilada.
Por último, y para desmentir algunos de los mitos frecuentes referentes a la educación en línea:

No es sólo pasar tiempo frente a la computadora, ni se requieren habilidades tecnológicas extraordinarias. Conlleva tiempo, esfuerzo, dedicación y organización, siempre de acuerdo a nuestras capacidades y destrezas, tampoco es cuestión de copiar y pegar la información, el verdadero objetivo es aprender. Aunque no se trate de clases presenciales, se debe generar un compromiso con uno mismo que permita el estudio continuo y desarrollo continuo de nuevos conocimientos.